Costa Rica registró su peor desempeño en la historia del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA), con resultados que muestran que los estudiantes de 15 años presentan habilidades equivalentes a tercer grado de primaria en comprensión lectora y razonamiento matemático.
El décimo informe del Estado de la Educación, presentado el jueves 28 de agosto, revela que la mayoría de los adolescentes se ubican en los niveles 1 y 2 de desempeño, considerados básicos o por debajo de lo esperado. En contraste, otros países miembros de la OCDE han logrado recuperarse en estas evaluaciones.
Retroceso sostenido en aprendizaje
Entre 2009 y 2022, las puntuaciones del estudiantado costarricense descendieron 6,32 % en lectura, 5,87 % en matemáticas y 4,42 % en ciencias. Este descenso sistemático coloca al país como uno de los que presenta mayor pérdida de aprendizajes dentro de la OCDE.
Jennyfer León Mena, investigadora del informe, explicó:
“Los otros países lograron recuperarse, pero nosotros continuamos descendiendo. La mayoría de nuestros estudiantes está en niveles equivalentes a primaria, según lo indican los currículos”.
El informe también señala que los problemas se reflejan desde el I Ciclo (primero a tercer año), especialmente en matemáticas, donde el 90 % del estudiantado se encuentra en el nivel mínimo o por debajo, incapaz de aplicar conceptos básicos o resolver problemas elementales.
Impacto en la educación media y científica
El rezago educativo provoca que los jóvenes lleguen al final del ciclo básico sin habilidades mínimas para comprender textos, resolver problemas o interpretar fenómenos científicos. Esto se refleja en la posición de Costa Rica en el ranking PISA 2022: puesto 60 de 81 países, situándose en el último tercio de la clasificación global.
La distancia con respecto al promedio de los países de la OCDE es significativa: 95 puntos en matemáticas, 67 en lectura y 80 en ciencias. Considerando que 40 puntos equivalen aproximadamente a un año escolar, los estudiantes costarricenses están hasta dos años y medio detrás de sus pares en matemáticas.
Propuestas de intervención educativa
El informe sugiere intervenciones en tres niveles:
-
Aulas: estrategias de refuerzo enfocadas en recuperación de aprendizajes básicos.
-
Evaluaciones nacionales: seguimiento sistemático del progreso estudiantil para ajustar políticas.
-
Programas de estudio: revisión y actualización de contenidos curriculares con metas claras y medibles.
Jennyfer León Mena enfatizó la importancia de establecer una meta nacional explícita que permita enfocar recursos y diseñar estrategias pedagógicas efectivas:
“Los estudiantes de PISA 2022 obtuvieron puntajes muy similares entre sí, lo que representa una oportunidad para implementar soluciones focalizadas que generen mejoras sustantivas”.
Objetivo de las pruebas PISA
Estas evaluaciones, aplicadas cada tres años, buscan medir si los estudiantes próximos a culminar la educación obligatoria pueden utilizar sus conocimientos y habilidades para enfrentar los desafíos académicos y del mercado laboral. Se evalúan lectura, matemáticas y ciencias en alumnos de 15 años seleccionados al azar, mediante 55 preguntas combinadas de opción múltiple y respuestas cortas o extensas.
[og_img