Desde el 19 de enero, la velocidad del Internet institucional dio un salto de los 1.700 megabytes (MB) hasta las 4.000 MB, tras un proceso licitatorio que duró 22 meses y con el que se busca optimizar el nivel de servicio de las personas usuarias dentro de las instalaciones de la Universidad Nacional (UNA), según indicó Maykol Phillips, director del Centro de Gestión Tecnológica, adscrito a la Rectoría.
Este incremento aplica para todos los edificios de la Universidad, en todo el país. Significa un incremento del 135% con respecto a lo que se tenía antes de esa fecha. La última vez que se hizo un aumento fue en el 2020 (durante la pandemia), cuando la velocidad pasó de 1.600 MB a 1.700 MB.
Como parte del proceso licitatorio que impulsó la Dirección de Tecnologías de Información (DTIC) se estableció que, a partir de este momento y durante la vigencia del nuevo contrato firmado, se puedan hacer incrementos según demanda de uso. “Si esos 4.000 MB no aguantaran las necesidades institucionales, quedó establecido a nivel del cartel de licitación la posibilidad de pedir mayor velocidad por demanda, si son 1.000 o 2.000 MB según se determine. Si contamos con la validación financiera para proceder, al menos el tema administrativo ya está solventado”, explicó Phillips.
El director del Centro de Gestión Tecnológica reconoce que han sido recurrentes las quejas con respecto a la lentitud del Internet institucional, al que accede personal académico, administrativo, personas estudiantes y visitantes. Eso, espera que quede atrás con el inicio del actual periodo lectivo que gozará de esa mayor velocidad.
Otros factores que han impulsado el aumento en la demanda de Internet son la apertura de nuevos edificios en la Universidad, que requieren conexión o equipos como routers, así como el incremento en la población universitaria y el hecho de que cada vez más usuarios se conectan desde sus teléfonos celulares o laptops.
“Esta necesidad de permanecer conectados no era usual hace 15 años y ahora requerimos acceder a videos desde redes sociales, a páginas, descargar archivos, materiales y eso satura las redes. Es como hacer esta analogía: usted tiene una urbanización de 100 casas y el tubo de agua que las abastece tiene x pulgadas de ancho, pero resulta que al cabo de los años ahora son 1000 casas y el tubo sigue siendo el mismo. Entonces, a cada familia le llegará menos agua y eso pasa con el Internet”, ejemplificó Phillips.
De acuerdo con sus registros, existen momentos específicos en que dentro de los campus de la Universidad existen entre 7.000 y 8.000 dispositivos electrónicos inalámbricos conectados al mismo tiempo. Aunque la demanda es constante de lunes a viernes, los picos más altos se presentan martes y jueves de 8 a.m. a 5 p.m.
El ingreso a lecciones, el pasado 17 de febrero, será un punto de inflexión para esta Dirección, de manera que puedan analizar el comportamiento y el trasiego de datos que puedan medir eventuales saturaciones. Maykol Phillips manifestó que será un “consulta permanente”, de manera que puedan tomar decisiones casi que en tiempo real.
Cambio de proveedor
Por primera vez, desde 1994, el oferente de servicios de telecomunicaciones de la UNA ya no será el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE). La licitación la ganó la empresa Telecable, mientras que la Empresa de Servicios Públicos de Heredia (ESPH) mantendrá algunos servicios en puntos específicos como la finca experimental Santa Lucía, el Museo de Cultura Popular y el Inisefor.
El nuevo contrato regirá por cuatro años, tiempo durante el cual se podrá acceder a los incrementos por demanda. El precio ofertado fue factor determinante para la decisión adoptada. De acuerdo con información suministrada por Phillips, el anterior contrato tenía un costo anualizado de $384.300 al año; ahora, bajo el nuevo servicio el costo es de $61.541. Se quiso ahondar en el detalle sobre estas cifras, pero al cierre de edición de esta nota no se logró obtener respuesta.
¿Este incremento en velocidades implica que el proveedor nuevo deberá colocar nueva infraestructura tecnológica? El director del CGT indicó que sí y eso abarca la extensión de la red de fibra óptima. Incluso, habrá dos rutas diferentes: una que estará cerca del Fondo de Beneficio Social, en Heredia, y la otra en la provincia de Alajuela. Esto como medida de contingencia, en caso de algún incidente que pueda afectar la prestación del servicio.
“Ya ha pasado que, por ejemplo, un camión chocó contra un poste, la fibra óptima se va al suelo y nos quedamos sin Internet. Igual con los campus en Nicoya o Liberia por la construcción de la carretera Interamericana Norte que han dejado más de 24 horas sin conexión, y eso ha hecho que se convierta en un factor crítico”.
En paralelo, desde las sedes regionales se ha experimentado un aumento en la demanda. Para estos casos y como el servicio de Internet está centralizado en Heredia, se duplicó la conectividad hacia las sedes de un gigabyte a dos gigabytes en la red de fibra óptica.
“Eso es como si antes tuviéramos una autopista donde la Internet viajaba y que era de cuatro carriles y ahora será de ocho. Entonces, en los campus de las sedes regionales Brunca y Chorotega, y en el Campus Sarapiquí, existe un camino mucho más ancho” detalló Phillips.
Además, indicó que, ante eventuales incrementos en anchos de banda, la Dirección se está preparando con la infraestructura y los equipos necesarios para atender ese requerimiento. Al respecto, destacó el rol de la administración, que ha comprendido desde un inicio la importancia estratégica que tiene para el funcionamiento de la UNA la inversión tecnológica.
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UNA