El Laqat-UNA se enfoca en analizar los gases, aerosoles y la ceniza provenientes del volcán Poás.
En la actualidad, el Valle Central de Costa Rica enfrenta condiciones atmosféricas inusuales marcadas por el fenómeno calima, un aire denso cargado de partículas finas, gases y cenizas que afecta la calidad del aire y la salud pública. Precisamente, a raíz del proceso eruptivo del volcán Poás, el Laboratorio de Química de la Atmósfera de la Universidad Nacional (Laqat-UNA) ejecuta un monitoreo constante.
José Pablo Sibaja, coordinador del Laqat explicó que la actividad volcánica del coloso alajuelense, sobre todo, al norte del Valle Central, es uno de los elementos naturales que contribuye a la calima en la región occidente, pues los gases volcánicos, aerosoles y emisiones de ceniza se liberan hacia la atmósfera, donde los vientos predominantes, que soplan del oeste y suroeste, favorecen la dispersión de estas partículas hacia el occidente del Valle Central, afectando a ciudades como Alajuela, Grecia, Poás, Atenas y Sarchí, entre otras.
Aunque hasta el momento el volcán no ha generado erupciones de alta explosividad, las emisiones constantes de dióxido de azufre (SO2) y otros compuestos son un factor de riesgo para la salud pública, máxime para personas con enfermedades respiratorias preexistentes.
“La exposición prolongada a la calima puede agravar condiciones como el asma, bronquitis y otras enfermedades pulmonares. Asimismo, se debe limitar o disminuir la actividad física al aire libre, especialmente en las primeras horas de la mañana y al final de la tarde, cuando las concentraciones de partículas son más altas”, aseveró el investigador.
Afecciones respiratorias
A la vez, los niveles de partículas finas en el aire podrían causar irritación ocular, respiratoria y, en casos más graves, afectar el sistema cardiovascular. Por ello, se recomienda a personas vulnerables, como niños, ancianos y aquellas con problemas respiratorios, a reducir su exposición a la intemperie durante los episodios de alta concentración de calima.
De igual forma, personas que deban estar al aire libre por períodos prolongados, se recomienda usar mascarillas N95, así como instalar purificadores de aire en espacios cerrados para reducir la exposición a las partículas finas.
En términos de previsiones meteorológicas—indicó Sibaja—se espera que los vientos continúen en la misma dirección durante las próximas semanas, lo que prolonga los efectos de la calima en el Valle Central. Además, la falta de lluvias dificulta la limpieza del aire, pues la lluvia no ha logrado arrastrar las partículas hacia el suelo y la superficie.
Sibaja expresó que la actividad volcánica no es el único factor en juego, ya que las quemas ilegales en diversas zonas del Valle Central, así como las altas temperaturas y sequía en la región, contribuyen a la acumulación de material particulado en el aire, pues liberan grandes cantidades de humo, ceniza y gases como dióxido de carbono y monóxido de carbono.
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UNA