
Publicado: abril 5, 2025
El Volcán Poás continúa en actividad y ahora sus efectos ya se perciben más allá del cráter. La Comisión Nacional de Emergencias (CNE) lanzó una fuerte advertencia este sábado sobre la presencia de lodo volcánico con alta acidez en los ríos Desagüe y Agrio, ubicados en Bajos del Toro, Sarchí, lo que representa un grave riesgo para la salud de personas y animales.
Este lodo, compuesto por ceniza, sedimentos volcánicos y ácidos, desciende por los cauces tras las recientes erupciones que el macizo ha registrado con gran frecuencia en los últimos días. Y aunque en apariencia parece solo agua lodosa, la realidad es que puede provocar quemaduras severas en la piel al contacto.
Riesgo latente: no lo toque ni permita que los animales beban
Según la CNE, se ha detectado que varias personas se han acercado a los márgenes de los ríos e incluso han tenido contacto directo con el agua para grabar videos o tomar fotografías. Esta práctica es extremadamente peligrosa, debido al alto nivel de acidez que contiene el lodo volcánico.
“Hemos observado imágenes en redes donde las personas manipulan este material sin protección, sin saber que puede ser altamente corrosivo. El contacto directo podría generar lesiones en la piel y mucosas. Reiteramos: no se acerquen a estos ríos ni dejen que los animales consuman esta agua”, advirtieron desde la CNE.
Las lluvias podrían agravar la situación
El peligro no solo radica en el material que ya fluye por los ríos, sino en la posibilidad de que las lluvias intensifiquen el arrastre de sedimentos, aumentando el volumen y alcance del lodo volcánico.
Las autoridades mantienen vigilancia permanente en la zona y recuerdan que este tipo de fenómeno, conocido como lahares secundarios, puede surgir incluso horas o días después de una erupción, sobre todo si hay lluvias.
¿Qué hacer ante esta situación?
La CNE insta a la población de Bajos del Toro y zonas cercanas a:
• No ingresar ni acercarse a los ríos Desagüe y Agrio.
• Evitar que animales beban agua de estos cauces.
• No tocar el lodo o el agua sin protección.
• Seguir las recomendaciones de los cuerpos de emergencia.
El llamado es claro: la belleza natural de la zona puede convertirse en una trampa mortal si no se respetan las indicaciones oficiales. La actividad volcánica es impredecible, y sus consecuencias pueden llegar lejos si no se actúa con precaución.
Esta alerta se mantendrá vigente mientras continúe la actividad eruptiva del Poás. Las autoridades insisten en que la prevención es la mejor herramienta para proteger la vida.