
Publicado: abril 5, 2025
La furia del volcán Poás no da tregua. Durante la madrugada de este sábado 5 de abril, el coloso continuó con su proceso eruptivo, manteniendo una emisión constante de ceniza y gases volcánicos, según el más reciente informe del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (OVSICORI-UNA).
A pesar de que el comportamiento sísmico del volcán refleja una señal de baja amplitud, esto no ha sido impedimento para que se registren pulsos eruptivos de gran fuerza, que superan por mucho la altura considerada “normal” en los reportes. Tal es el caso de lo observado el día anterior, cuando una columna de ceniza se elevó aproximadamente 3.000 metros sobre el cráter, desafiando las expectativas.
Actividad persistente, sin visibilidad directa
En el reporte emitido a la medianoche, se detalla que la altura regular de la pluma volcánica se mantiene en unos 500 metros sobre el cráter, pero advierten que los pulsos más intensos pueden duplicar o triplicar esa medida en cuestión de segundos.
Lo más preocupante, según los expertos, es que no hay visibilidad directa de la cima debido a la nubosidad y a la densidad de la pluma de ceniza, que se está desplazando con dirección suroeste, afectando potencialmente zonas como Bajos del Toro, Sarchí y sectores cercanos a Grecia.
La pluma está compuesta por altas concentraciones de ceniza y gases ácidos, lo que representa un riesgo para las comunidades cercanas, especialmente si las condiciones climáticas cambian repentinamente y provocan lluvias que puedan generar lahares secundarios (flujos de lodo volcánico) en los cauces de los ríos.
Desgasificación elevada y vigilancia constante
El OVSICORI ha señalado que la desgasificación del volcán sigue siendo alta, lo que indica que hay una actividad interna sostenida que podría continuar durante los próximos días. Aunque la señal sísmica registrada por las estaciones es débil, los pulsos esporádicos con emisiones más potentes demuestran que el Poás sigue activo y en constante evolución.
Ante este escenario, los vulcanólogos reiteran la importancia de no acercarse a las zonas restringidas, mantener vigilancia sobre los cursos de agua en áreas cercanas al macizo y seguir de cerca las actualizaciones oficiales.
La Comisión Nacional de Emergencias (CNE) mantiene cerradas las instalaciones del Parque Nacional Volcán Poás y continúa coordinando con los organismos científicos para valorar posibles escenarios de riesgo a corto y mediano plazo.